¿Sufres estrés laboral? Aquí te ayudamos

estrés laboral
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Si sientes que sufres una situación de sobrecarga de demanda o presión en tu trabajo y esto te está afectando de forma severa en tu salud es posible que estés sufriendo estrés laboral.

No te preocupes, este tipo de estrés es muy común en la sociedad en la que vivimos y por este motivo queremos ayudarte a identificar los síntomas del estrés en el trabajo y a ponerles solución para rebajar su efecto sobre ti.

Si sientes que tu trabajo te está generando situaciones constates de estrés o que no llegas a todas las tareas que te han encomendado no te preocupes por que te vamos a ayudar a detectar si realmente estás sufriendo estrés laboral.

¿Qué es el estrés laboral? Definición

Lo primero de todo queremos indicarte que es el estrés laboral o estrés en el trabajo. Este tipo de es estrés es más común de lo que pudiera parecer a simple vista ya que pese a ser una problemática muy común en la sociedad en la que vivimos no se le da la relevancia pública que debería.

El estrés laboral se produce principalmente cuando uno no cuenta con los recursos necesarios para afrontar una determinada demanda que requiere de una serie de capacidades o exigencias en el propio ámbito laboral.

Esta incapacidad de afrontar estos picos de trabajo puede derivar en un problema grave si no se controla. Esto puede acabar incluso derivando en un estrés patológico como ocurre en multitud de ocasiones.

Por lo tanto, la definición de estrés laboral sería: “Reacción fisiológica que en su conjunto prepara al organismo para un alto pico de trabajo puntual”.

Tipos de estrés laboral

El estrés es una especie de sistema de alerta que genera el propio cuerpo de cara a afrontar determinadas situaciones que requieren de una concentración especial.

Este sistema de alerta hace que en ocasiones sea positivo (siempre que sea temporal) o negativo (si permanece de forma constante). Estos serían los tipos de estrés laboral en el trabajo.

Estrés laboral positivo

El estrés laboral positivo es la respuesta “positiva” provocada por una adaptación a una situación laboral concreta.

Este tipo de sistema de alerta no perjudica seriamente a la salud de quien lo sufre ya que su duración es proporcional a la duración del propio estímulo estresor. Es decir, este estrés es temporal y no continuado en el tiempo.

Ejemplo: “Si se tiene que terminar un tarea laboral no planeada para mañana y en circunstancias normales no habría tiempo suficiente esto provocará en la propia persona una situación de estrés. No obstante, lo normal será que en el momento en el que se termine dicha labor este estrés desaparezca sin grandes consecuencias.”

Estrés laboral negativo

Cuando el estrés deja de ser adaptativo y dura más de un mes esto puede llegar a influir seriamente en la salud del trabajador (mediante síntomas como el insomnio, la ansiedad, la depresión…). En este caso estaríamos hablando de estrés laboral negativo.

Ante este tipo de estrés se han de tomar medidas cuanto antes ya que si se mantiene en el tiempo puede provocar serios problemas en la salud de la persona. Por este motivo, en trabajos con altas exigencias es muy común esta patología debido al ritmo de vida de la persona.

Cuales son las causas del estrés en el trabajo

Normalmente existen una serie de causas comunes del estrés en el trabajo, que desencadenan que el trabajador al final no se encuentre bien en su puesto de trabajo.

Las principales causas que provocan este estrés son:

  • El acoso laboral continuado.
  • Sobrecarga de funciones en el propio puesto de trabajo lo cual produce una saturación de tareas en el empleado.
  • Bajo salario o ausencia de incentivos (personales o económicos) en el trabajo.
  • Falta de motivación en el trabajo.
  • Alto grado de responsabilidad.
  • Desconocimientos sobre las tareas a realizar.
  • Condiciones laborales inadecuadas (luz, temperatura, lugar de trabajo…).
  • Pocas posibilidades de promoción y desarrollo profesional.
  • Jornada laboral extensa con más horas de las estipuladas o con horarios difíciles.
  • Mala planificación de tareas o/y horarios.

Síntomas del estrés laboral

Este tipo de situaciones finalmente acaban por superar a la persona y pueden incluso dominarla hasta el punto de mostrar los primeros síntomas del estrés laboral.

En el caso de que este estrés nos supere, es posible que el afectado comience a desarrollar los siguientes síntomas:

  • Sudoración.
  • Tensión muscular.
  • Molestias digestivas.
  • Dolores de cabeza.
  • Taquicardia.
  • Insomnio.
  • Preocupación constante que no se limita solamente al tiempo de trabajo.
  • Agotamiento.
  • Contracturas físicas.

Consecuencias del estrés en el trabajo

En caso de que no se ponga remedio a este estrés es posible que se experimenten las siguientes consecuencias del estrés en el trabajo:

  • Consecuencias cognitivas: como los problemas de memoria (olvidos o despistes), dificultad de atención y concentración o incapacidad de realizar varias labores a la vez.
  • Consecuencias físicas: como el insomnio, posible hipertensión y diabetes, problemas de tiroides, sintomatología dermatológica, dolores de cabeza o cefaleas tensionales.
  • Consecuencias emocionales: ataques de pánico o ansiedad.

Guía para superar el estrés en el trabajo

Si te has sentido identificado con los síntomas, las causas y las consecuencias que te hemos indicado en el artículo es muy probable que sufras estrés laboral.

Por este motivo, a continuación de te dejamos una simple guía para intentar superar el estrés en el trabajo.

  1. Identifica que es lo que te estresa de tu trabajo. Identifica las situaciones laborales que más te estresan y anótalas para saber como respondes a ellas.
  2. Crea respuestas saludables. No respondas al estres con comida, alcohol u otro tipo de desestresantes. En contra, busca estímulos positivos a estas situaciones como el ejercicio físico, el yoga, la lectura o diferentes opciones de ocio.
  3. Crea límites en tu horario laboral. Establece unos límites estrictos entre tu vida laboral y personal. Es decir, nada de contestar emails o llamadas después de terminar una jornada laboral.
  4. Descansa y desconecta. Se necesita tiempo para recuperarse tras una situación de estrés crónico. Por lo tanto, tómate tu tiempo para descansar para poder volver al trabajo listo para ofrecer lo mejor de ti.
  5. Aprende a relajarte. Utiliza ejercicios de respiración y técnicas de meditación para ello. Saca siempre al menos 10 minutos al día para realizar estas actividades.
  6. Cuéntale tu situación a tu jefe. Los empleados felices al final son los más productivos a nivel individual y colectivo. Por lo tanto, no descartes hablar con tu jefe sobre la situación para que entre todos consigáis un buen ambiente en el trabajo.
  7. Busca apoyo en tus seres queridos. Pide ayuda a tus amigos y familia. Ellos te ayudarán a manejar el estrés y comprenderte.

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